23/10/08

El simbolismo NO Basta

Son gestos de justicia histórica.

Por: Helmer Velásquez


Con ocasión de la cita de octubre, el Gobierno ha sido prolijo en manifestaciones simbólicas de reconocimiento a los actores revolucionarios de 1944 y la reivindicación de la memoria y vida de Oliverio Castañeda. Efectivamente, gestos de justicia histórica, cuya dimensión política y trascendencia social urbana son importantes para afirmar la identidad democrática guatemalteca y el repudio a la invasión mercenaria de 1954. Ahora bien, esto ni es suficiente para emular los alcances y el contenido de los gobiernos revolucionarios. Ni, más importante aún, dar respuesta a las ingentes demandas de la población, por tierra, trabajo y soberanía. La orientación política de este gobierno de día en día se afirma, no sólo diferente a los postulados revolucionarios, sino francamente opuesto a ellos.

Algunos elementos de ese parangón: justicia laboral. En 1944 se establece y consolida la legislación laboral en defensa de los intereses de los trabajadores. En 2008, se propicia su reforma. Con ánimo de flexibilización y menoscabo de los derechos laborales: por ejemplo, el Presidente recoge la propuesta empresarial de “salarios por productividad”, en este país en donde hasta controlar el pago del salario mínimo es un problema. Por separado, la Presidencia es copartícipe de la idea de contratación por horas de trabajo –menos de 40 a la semana–, en donde las prestaciones laborales desaparezcan.

En materia agraria, el gobierno de la Revolución expropió y repartió a campesinos trabajadores 584 mil 558 hectáreas. Previamente, se aprobó el Decreto 900, Ley de Reforma Agraria. En esa materia, este gobierno promueve el arrendamiento de corto plazo –idea del gobierno de Óscar Berger– y sin opción de compra –que en algunos casos es un medio de transferencia dineraria a los propietarios de los grandes fundos–. Durante toda su gestión –diez meses– no ha entregado ni una sola parcela a campesinos pobres y se privilegia al mercado como mecanismo de dotación de tierras que, a juzgar por sus resultados, resulta infuncional. En materia legislativa, no ha impulsado ley agraria alguna, ni siquiera el Código Agrario que mandatan los Acuerdos de Paz.

En cuanto al IGSS, ni siquiera se hacen los esfuerzos necesarios para pagar la millonaria deuda que el Gobierno tiene para con el instituto, lo que lógicamente propicia su debilitamiento. En síntesis, no hay parangón posible.

La marcha del 20 de octubre

La marcha del 20 octubre
Por Miguel Ángel Albizures - Guatemala, 21 de octubre de 2008

Las organizaciones sindicales decidieron este 20 de octubre sacar la marcha del Centro Histórico, y llevarla del Trébol hacia la Embajada de Estados Unidos, como parte de la protesta ante quienes fueron los responsables de haber truncado las esperanzas del pueblo en 1954. No podemos negar la importancia que tiene seguir señalando a quienes siguen siendo responsables de la situación que hoy vivimos al respaldar las dictaduras militares que se ensañaron contra el pueblo.

Sin embargo, no considero correcto que se haya tomado la decisión de no llegar hasta el Parque Central, frente al Palacio Nacional, y se abandone el recorrido histórico en protesta por lo que el Gobierno ha hecho. Eso mismo que se gritará frente a la Loba, podía hacerse en el Parque, pues no hay que desconocer que en la década de los setenta las manifestaciones desembocaban en la Concha Acústica del Parque Centenario. Me parece que fue en el tiempo de Arzú cuando se intentó sacar las manifestaciones y protestas de la zona semaforizada, y no pocas veces han intentado que el Parque Central, hoy llamado de la Constitución, se deje de utilizar para actos político-culturales, y no pocas veces se ha insistido en que pidamos permiso para manifestar.

Espacio que se deja vacío, espacio que llenan los reaccionarios. No deben ser los trabajadores mismos los que abandonen las calles principales, con el pretexto que sea, pues el Palacio Nacional, queramos o no, sigue siendo el símbolo del poder político, y si bien es cierto el Gobierno aprovecha la conmemoración de la gesta revolucionaria con discursos y actos, hay que exigirle transformaciones, hay que plantearle la revisión de las concesiones mineras, el favoritismo a transnacionales y maquila, el aumento del salario mínimo, la inversión social en educación, salud y vivienda, el enfrentamiento de la problemática del desempleo y, por supuesto, que le entre con ganas a la tenencia de la tierra arrancando con una reforma agraria integral, tal como lo exigen las organizaciones campesinas.

Hay que decirle al Gobierno en su cara que no se puede ni se debe seguir criminalizando los conflictos sociales, que son fruto de la situación de injusticia que se vive y no gana de fregar de los sectores sociales que protestan. Llegar hasta el Palacio no representa ninguna concesión, cuando se tienen claros los objetivos, las exigencias y peticiones. Ojalá y actitudes de esa índole no se repitan en otras protestas o el 1 de Mayo.

Guatemala Cuerpo y Alma


La marcha de los claveles rojos
Por Michelle Méndez - Guatemala, 22 de octubre de 2008
seetek_astronomy@yahoo.com

Éste es el relato,
de un pez soñador,
que nadó
en la corriente de claveles rojos
de éste octubre.

Como gotas de sangre que brotan de la tierra y se unen para ser un violento torrente, recorrieron las calles el 20 de octubre los claveles rojos. Su desfile se acompañaba de comparsa, baile, discurso, pérdida, desilusión y tal vez todavía una pizca de esperanza. A lo lejos en mesas fuera del recorrido los hombres, cuyos rostros son marcados por profundos surcos de años pasados, contaron sus recuerdos de aquellos días de primavera, las líneas en sus rostros cuentan nuestra historia. Hubo cantares de octubre en las mesas de Guatebala, recordando lo que fue y aludiendo a lo que es.

Para marchar este octubre se requería paso firme y certero, pues el torrente vital no aceptaba menos y parecía tragarse al que atravesara su paso. La ola escarlata se bifurcó para desembocar en el Centro Cívico diluyéndose allí y continúan otras gotas con paso firme hasta el Centro. Mi paladar saboreaba lo tenso en los alrededores, Guatebala tus hombres con armas en ambas manos (derecha e izquierda) hicieron que el ritmo de mis latidos fuese mano a mano con el palpitar de los tambores. Olas de fuerzas opuestas y funestas chocan en tus calles.

Choque en el portal mientras la placa de Oliverio presenciaba los insultos a través de su vidrio empañado, la corrupta Asociación vitupera con insultos contra los claveles, ante lo cual éstos responden sin titubear. La ola teñida de rojo se desfoga en el Parque y se expande tomando el espacio por completo. Choque frente al Palacio mientras la seguridad de éste “sometía al orden” a algunos manifestantes. Las palabras de Bauer en remembranza de lo ocurrido traen las imágenes de los acontecimientos de ese octubre.

Los mares se asientan brevemente para albergar otro choque entre los escenarios, dos corrientes distintas que se debaten a quien pertenecen los iconos que como cortina de fondo presenciaron lo acontecido. La marea roja y crispada de movimientos bruscos, que versan en lo fuerte y profundo, reposa en el silencio para alzarse de nuevo. Choque durante el discurso presidencial, los hijos se alzan con voces de furia y rabia ante lo que acontece, ola que empuja al discursante a retirarse.

El soñador tornado en bestia que aúlla su descontento en este octubre. El sueño de un mejor mañana revolotea en el frío aire de invierno junto con las inevitables preguntas de vienen de los acontecimientos recientes. La luz se extingue y se guarda en el oeste para renacer mañana, mientras en el escenario las voces se alzan en cantares revolucionarios. Imágenes a blanco y negro proyectadas en pantallas frías, multitudes que aplauden y cantan. Cuando los cantares se diluyen y la multitud se dispersa, las luces artificiales se apoderan del cielo y la bandera se ondea libre.

Llega el final y se dispersan las gotas a restaurantes, bares o a sus casas, el camino es distinto pero el destino es el mismo. Tal vez todo tenga fin y en éstos tiempos cada cosa tenga una fecha de vencimiento, pero hoy en la marcha por un momento, mientras en la garganta se me atoraba una lágrima por los rostros de los desaparecidos y el ayer arrebatado, éste pequeño pez se atreve a soñar por un mejor mañana.

22/10/08

Comunicado por el 20 de Octubre 2008, a 30 años del asesinato de Oliverio Castañeda de León

¡Oliverio Vive!


Oliverio Castañeda de León, a 30 años de su asesinato, sigue representando la causa de las y los revolucionarios comprometidos con la transformación del país, en uno más justo, que permita una vida con dignidad para la población.


En otro aniversario de la Revolución de Octubre, reivindicamos que las causas que la produjeron son ahora más agudas. Es imprescindible retomar la senda trazada por los gobiernos de Arévalo y Árbenz: hacer una reforma agraria, devolver a los trabajadores sus derechos y dignidad disminuidos por la aplicación de políticas neoliberales, recuperar la soberanía del territorio nacional y defenderla frente a los intereses de transnacionales que siguen interesadas en apropiarse de nuestros recursos.


Vemos colgadas las imágenes de nuestros héroes revolucionarios, en el Palacio Nacional, manifestación del reconocimiento que cualquier gobierno y sector deben hacer por aquellos hombres y mujeres que como Oliverio lucharon por las transformaciones reales y necesarias en la estructura del país.


La conmemoración de la Revolución de Octubre remite a la superación de políticas sociales con enfoque asistencialista por parte del gobierno y la lucha, porque la historia de represión de la cual fue objeto Oliverio no se siga reproduciendo en quienes hoy, como entonces, siguen luchando por una sociedad más democrática.


Es necesario que el gobierno actual dé pruebas concretas de su buena voluntad ejecutando las obligaciones que como Estado le corresponden, enjuiciando y condenando a los responsables intelectuales y materiales de su asesinato y del de otros miles de jóvenes, hombres y mujeres que soñaron con un país mejor. Tomando en cuenta el informe de la Comisión de Esclarecimiento Histórico, que indica como primeros responsables a la cúpula militar y policial de 1978. Denunciamos al entonces presidente y comandante general del ejército Romeo Lucas García, Germán Chupina Director general de la Policía Nacional, Donaldo Álvarez ministro de gobernación, Otto Spiegler ministro de la Defensa y Valiente Téllez.


Tenemos un mundo mejor por ganar, si nos comprometemos día a día a ser Oliverios, Rogelias, Arévalos, Árbenz. La vía revolucionaria de izquierda sigue vigente, la utopía está viva, como señaló Oliverio y como reiteraron las generaciones futuras:


“Porque mientras haya pueblo, habrá revolución”.

Jóvenes por la revolución.

Movimiento Estudiantil Universitario -MASA- Guatemala,

"Con Estudio, Trabajo y Lucha, Reconstruyendo el Movimiento Estudiantil, 88 años de organización universitaria".

movimiento.estudiantil.masa@gmail.com

Boletín la Chabela:

laChabela.boletin@gmail.com

Mesa de Educación Superior "Oliverio Castañeda de León" FSA 2008:

mesa.educacionsuperior.masa@gmail.com